Viernes 26 de mayo del 2017


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01/11/2012 :: NOTA
Lucas L. Aime: "Me parece genial que la historieta que emerge resista desde la calle, el under y la red."
Aguante la Historieta!!!
Entrevista: Diego Formía

El joven historietista Lucas L. Aime nos cuenta sobre su vínculo con la historieta como creador y lector, sobre el proceso creativo en sus tiras, su percepción sobre la historieta actual y nos recomienda una decena de blogs para disfrutar de excelentes creaciones del género.  
 ¿Cómo llegás a la historieta?

 De una forma u otra, ya sea desde el lugar del lector o dibujante, desde chiquito la historieta estuvo cerca.
Siempre he sido un consumidor de ficciones, alguien muy fabulador, y al que le gusta dibujar. Con mis hermanos y mis primos dibujábamos todo el tiempo e inventábamos historias, con eso nos entreteníamos. No era del tipo de niño que salía a jugar a la pelota, así que me quedaba con mis hermanos en casa jugando con los juguetes, dibujando, e inventando historias. Diseñábamos los personajes que imaginábamos, todo era posible, les poníamos las características que queríamos, creábamos universos completos en base a esas historias que decíamos inventar y que en general partían de algo que veíamos en la tele, leíamos de las historietas o de los libros, o de cosas que otros nos contaban. Nada del otro mundo, fui un chico como cualquiera, el tema es que ahora de grande sigo haciendo exactamente lo mismo.
Hay recuerdos que guardo con mucho cariño en relación a las historietas: hojear por horas revistas cuando aún no sabía leer y descifrar lo que pasaba; el día que mi hermana me compró el capítulo 1 de “Dragon Ball”; entrar con cuatro o cinco años a un kiosco en Buenos Aires, ver una edición de (lo que en el futuro me fui a enterar que era) “a death in the family” de “Batman” y recordar para siempre esa portada; ir de viaje con mi familia y que me dejasen en comiquerías o librerías solo y después volviesen a buscarme; que mi mamá me comprase historietas en las terminales o cuando viajábamos, y así… pero la historieta no tuvo ninguna entrada espectacular en mi vida. Lo que en realidad creo que me hizo elegir esta manera de decir las cosas es algo mucho más simple: es la forma en la que me expreso con más comodidad, y en la que siento que mis dibujos tienen la oportunidad de decir algo.

¿Fuiste y sos un lector de historietas? ¿De qué tipo?

  Fui y seguiré siendo un lector de historietas. No soy lector de un “tipo” o “género” en especial sino de las historietas que me gustan. A lo que me refiero con esto es que soy un promiscuo en mi manera de leer, no me caso con autores o épocas, estilos o géneros a pesar de tener preferencias. Las cosas que me gustan en general aparecen cuando ando necesitando que algo me pase. Una vez que empezás el proceso de buscar lo que te gusta siempre aparece alguna que otra historia de la nada que te revienta la cabeza.
Lo que creo es que con el tiempo nos descubrimos un poco más a nosotros mismos y nos vamos haciendo cada vez más consciente de las que cosas que nos gustan o necesitamos. Por eso “no leo de todo” sino que soy bastante quisquilloso y exigente para con lo que consumo, porque naturalmente estoy parado en ciertas posturas que hacen que no me dé lo mismo cualquier cosa. A sí que cuando leo una historieta: busco que reivindique todo en lo que creo, que lo destruya, o que me deje con la sensación de ser un imbécil y no haber entendido nada. Esas son las historietas que me gustan, las que me proponen un desafío y/o me alientan a seguir adelante.

¿Qué cosas crees que te formaron como historietista?

 Creo que si de alguna manera aprendí a hacer esto, es por la suma de las cosas que traigo conmigo, las que mame y me metieron en la cabeza, las que elegí aprender, y por supuesto lo que me sucedió y me sucede todos los días: los amigos, los amores, la familia, la soledad, las muertes, el hambre, los que nacen, todo lo que no te esperás.
Ya dije, siempre me gustó contar historias y nunca dejé de ejercitar el dibujo, en principio creo que eso es lo que yo traigo y me viene bien a la hora de hacer historietas. Después estuvieron las cosas que leí, me educaron (maleducaron) y formaron mi idea de lo que es una historieta. Luego vino el hecho de encontrarme con este mundo desde adentro, asumir que quería formar parte y conocer gente que lo hacía posible. Y ahora, desde este lugar estoy en el proceso de “¿qué demonios es lo que puedo y quiero aportar acá?” a este sitio que ya existía para cuando me di cuenta.

Teniendo en cuenta todo eso, la cosa creo que se dio más o menos así:
Me vine a vivir a Río Cuarto (Soy de La Pampa, de Ingeniero Luiggi) cuando tenía 18 (ahora tengo 23) con intenciones de estudiar profesorado de lengua y literatura y después de un cuatrimestre en la universidad mi cuerpo, mis amigos y mi familia me hicieron entender que no podía escaparme del hecho de que era un dibujante y que necesitaba dibujar.
Luego de a poco dejé de ir a la universidad y empecé a dibujar cada vez más. Entonces alguien me habló de que había un maestro de dibujo en la ciudad que además de dibujar y pintar había hecho historietas con Oesterheld, entonces fui a conocerlo.
Ahí conocí a Gabriel Yabar Cafa. Así que el maestro Yabar me enseñó a darme cuenta de todo lo que sabía en cuanto a dibujar y me enseñó mucho que no sabía acerca del observar y el contemplar. Aprendí además acerca de los elementos de las historietas, de lo que hace de ellas un género narrativo y una forma de expresión y no sólo una secuencia de dibujos. Al mismo tiempo, empecé a releer todas las historietas que tenía y a conseguir cada vez más, mientras más diferentes y extrañas, muchísimo mejor. Y resultó que un día en el taller de Yabar (al que iba solamente a dibujar) me encontré haciendo algunas tiras cómicas o historietas de superhéroes con personajes súper obvios y estereotipados como cuando era chico. Y me di cuenta de que me divertía y me hacía bien.
Después alguien que conocí en la universidad me preguntó si no me animaba a hacer una tira para una publicación. Ahí nació una tira de humor peanuts de tres viñetas que se llamó “Tito el Inadaptable”, me encariñé con el personaje y empecé a hacer más historietas con él, su perro, sus amigos y su familia. Tito empezó a publicarse en las revistas de la Federación Universitaria y los centros de estudiantes y luego tuvo un espacio en un semanario de distribución gratuita de la ciudad por unos tres años. Y entre una viñeta y otra, cuando me di cuenta pasaron cinco años, en los que no solamente dibujé a Tito sino que me enamoré muchas veces, encontré amigos maravillosos, me dieron ataques de pánico, murió y nació mucha gente, y en los que también conocí a gente del universo de la historieta como Jericles, Ham, Horacio Lalia, Quique Alcatena, Andrea Bruno y Carlos Trillo. Cinco años en los que viaje para todos lados, en los que leí historietas de todo el mundo, en los que fui a festivales y convenciones, en los que me abrí un blog y empecé un montón de otras historias: “Raquiticus”, “D’Argeroux”, “Wednesday Early” , “La desequilibrada mente del niño Lucas Aime”, “Mi amiga Almendra”, “La radio de los idiotas”. Hitorias en las que intento decir las cosas con las nuevas formas que voy descubriendo. Y cinco años, en los que a partir del blog y otros viajes virtuales descubrí a miles de dibujantes que por todos lados hacen lo mismo que uno, y tienen sus espacios en los que cuelgan sus personajes, ilustraciones y tiras, y así (virtual y en algunos casos personalmente) conocí gente como El Tomi Müller, Kioskerman, Decur, Juan Pez, Maco, Ciervo Blanco, Gastón Souto, Hugo de La Barrera, Troche, Martín Muntaner, Juan Ignacio Navarro y centenares de otros etcéteras no menos importantes que estos a los que admiro tremendamente y que me forman todo los días en el “hacer historietas”.
Todas estas cosas que me hicieron como historietista son las que me recuerdan que para hacer historietas hace falta solamente expresarse, explotarse, querer y no querer existir. Las limitaciones físicas son pura fruta.

 ¿Cómo nace Almendra y cómo fue creciendo la tira?

Nota importante para antes de leer la respuesta: Muchas veces me hicieron esta pregunta y todavía no estoy seguro de cómo responderla con exactitud, en parte porque la tira está en proceso y se genera (degenera) todos los días. Por otro lado porque no estoy seguro de poder responderla y, además creo que, no sé si quiero entender de dónde viene y cómo crece Almendra porque tiene un ritmo espontáneo y maravilloso que hace que me fascine dibujarla. Por eso mi respuesta (la que leerán a continuación cuando vean escrito “Respuesta:”) es en realidad una serie de teorías con respecto a esto y no una conclusión respecto a esto.

Respuesta: En 2010 cuando todavía estaba dibujando “Tito el inadaptable” semanalmente para “El Megafono” diseñé un par de personajes que iban a aparecer en esa tira como actores secundarios: una niña de pelo largo negro y un niño con rulos. Después de tres años y un centenar de episodios ya no se me ocurría nada nuevo y creía de la forma de alargar las aventuras de Tito y su universo era incluir nuevas personalidades; sin embargo, tiempo antes de hacer esto, releí aquella entrevista a Quino en la que cuenta que para hacer más interesante a “Mafalda” le agregaba nuevos amigos. Y, creo, ese fue en el momento en el que entendí que Tito existiría aunque ya no lo dibujase.
Pero a la semana siguiente tenía que entregar una historieta nueva y definitivamente quería hacer algo nuevo, (“nuevo” no “innovador”. “renovarme” no “innovar”) así que tomé esos dos personajes secundarios que había diseñado y les di nombre y una personalidad; después tomé las hojas, los chingolos y el árbol que había dibujado en “D’Argeroux” y en “La desequilibrada mente..” y entonces, me imaginé una historia en la que los episodios en realidad son capítulos, que sucede en una pampa como en la que crecí: con lagartijas grises, zorros, teros, hurones y cuises, caldenes, quínoa, espárragos, cardos y flores, langostas, caracoles y esas mariposas amarillas (verdes ó naranjas) que aparecen en primavera; y esa historia trataba ni más ni menos de cómo se conocían esos dos niños. De alguna forma, fue así como nació.
Al principio no pensaba demasiado “de dónde viene Almendra”, creía de alguna manera inocente, que era una historia que me había inventado y ya. Hasta el día en que una amiga me preguntó “¿de dónde viene Almendra?” y entonces para contárselo tuve que hablarle de “Dr. Slump” , los Fleet Foxes, Spinetta, “Calvin and Hobbes”, del “Barón rampante”, del diario íntimo de Paul Gaugin y de ese árbol que está en la ermita de mi pueblo al que me escapo a que me pasen cosas desde que era un chico. Fue entonces que me di cuenta de por qué disfruto dibujándola: porque ella representa todo lo que me gusta y hace bien, lo que quiero decir, en lo que creo, o lo que en algún momento me transformó.
Y con respecto a cómo crece, lo hace de maneras que no quiero entender, no sé cómo va a terminar la historia y los capítulos me atrapan todas las semanas, voy resolviendo la historia, fortaleciéndola con referencias y con las cosas que me pasan todos los días. Digamos que Almendra crece según sopla el viento. Es así como ella se mueve.

¿Cómo es el proceso creativo con los dos elementos que componen la historieta, la imagen y la palabra?

 No tengo una manera de trabajar muy organizada. Las historias y sus personajes surgen en general a partir de diferentes circunstancias. Voy haciendo nuevas historietas en medida que necesito expresar nuevas cosas.
El hecho de ser mi propio guionista y dibujante en general me mete en enredos interesantes, pero me hizo aprender muchas cosas. Por un tiempo pensé que hacer historietas era el punto medio entre la literatura y el dibujo. Luego aprendí que la historieta es un género propio, que tiene elementos que la constituyen, y el por qué es necesario respetarlos. No basta con meter dibujos y palabras en unos cuadritos: si guionamos pensando que estamos escribiendo literatura o poesía y si sólo dibujamos para mostrar cómo dibujamos, no estamos haciendo historieta.
Cuando empecé, partía desde personajes que había inventado o de alguna historia que había escrito y a la mitad del proceso me daba cuenta de que no había tenido en cuenta la cantidad ni la forma de las viñetas, la posición de los personajes, los globos, que el carácter de los personajes no tenía nada que ver con el diseño, etc. Entonces cumplía con el objetivo de decir lo que quería pero plásticamente no era interesante.
Con el tiempo fui entendiendo la importancia de esas dos partes que hacen de la historieta una sola. El guión que es el esqueleto y espíritu, alma, tiempo y voluntad; y el dibujo que es cuerpo y materia, forma, espacio y existencia. Como guionista aprendí a prever los detalles, los textos, a entender mis tiempos como dibujante, que los guiones no estén cerrados, para que todo lo que no puedo prever me sorprenda mientras dibujo, que todo lo que vaya a estar tenga sentido que esté ahí y que todo lo que elija no poner tenga que no existir. Como dibujante aprendí que la historieta es un elemento visual, que todos sus componentes tienen que tener una forma y esta tiene que respetar su función en la tira, es así que todo lo que dibuje tiene que tener una razón plástica y producir una sensación estética.
Así que ahora, estoy atento a todo lo que me pasa. Anoto todo lo que me llama la atención, y a la noche en el momento antes de dormir (que es cuando mi imaginación está más despierta), reviso las anotaciones y las convierto en historietas. Me imagino los diálogos, los personajes, los colores, las formas y las tipografías. Después de eso, me desvelo y me levanto a dibujar.

La historieta tuvo mucha popularidad entre los 60´- 70´, ¿cómo vez a la historieta hoy en relación a la que se hacía en esa época?

“Cuenta la leyenda urbana que existió una época de oro, fue en los 60 y 70. Que en la edad de plata existió la “FIERRO” de la primera generación y la “HUMOR”. Y finalmente con el menemato y el cierre de “HUMOR” en los 90 todo acabó.” A la gente le encanta esa historia.

Desde hace poco más de una década la historieta argentina está teniendo un revival cada vez mayor. TREMENDAMENTE HERMOSO. Me alegra ser parte de ese proceso.
La historieta argentina que regresa ya no tiene los mismos tintes que una vez tuvo, esta se amolada a los nuevos tiempos y nuevos espacios que la virtualidad propone. Es importante, tener en cuenta que el concepto que culturalmente teníamos de ella también ha cambiado, y eso hizo que pueda de alguna manera renacer diferente.
Hoy la mayoría de los historietistas no vienen de las bibliotecas ni de las escuelas de bellas artes, vienen de los blogs y hacen fanzines. El arte no siempre nos invita a participar ni a entender, y los libros a veces no son para todos. Viéndolo así, me parece genial que la historieta que emerge resista desde la calle, el under y la red: lo que se diga desde ahí, tendrá el valor de lo herido. Y eso, más noble o más visceral, es al fin y al cabo lo que hace trascender a una forma.

 ¿Qué historietas recomendarías? Y ¿Cómo se puede acceder a ellas?

 Mmm… ¡qué complicado!
A ver.. Si quieren conseguir libros de historietas de por acá, geniales y fáciles de conseguir pueden ser: para quienes prefieran lo sublime y poético el “Edén” de Kioskerman. O si quieren tal vez un autobiográfico crudo “Virus Tropical” de Power Paola. Para los que les guste el humor absurdo y bizarro “Estupefacto” y “Matabicho” de Lucas Varela son perfectos. Los que disfruten de los viajes y las cazadoras de nazis con un hermoso estilo francés “Dora ” de Minaverry. O si quieren una historia de amor e hipnosis “El hipnotizador” de Pablo De Santis y Juan Saenz Valiente. A quienes prefieran un viaje imaginario “La ciudad de los puentes obsoletos” de Fede Pazos. Y todos los que quieren algo nuevo les recomiendo “Inhumano” de Ariel Lopez V., “Aloha” de nuestra hermana uruguaya Maco y “Paranoia Paranormal” de Pedro Mancini.
Si encuentran algunas revistas FIERRO de estos últimos años no dejen de leer “Té de Nuez” de Lucas Nine y “Altavista” o “Bubbles” de Calvi.
Otros autores de acá que también me interesan y pueden encontrarlos por internet son: Martín Muntaner; Ciervo Blanco; Juan Pez; Jim Pluk; Juan Ignacio Navarro; Krystopher Woods; Troche; Hugo de La Barrera; Decur..
También soy un gran admirador del trabajo de Tony Millionaire, Akira Toriyama, Quino, Jim Woodring, Chris Ware, Michael DeForge, Max Cachimba, Taiyo Matsumoto, Matt Groening, Charles Schulz, Jamie Hewlett, El roto, Frederik Peeters, Mike Mignola, Daniel Clowes, Lewis Trondheim, Bill Waterson, Carlos Nine, Hugo Pratt y así puedo seguir.. Muchos de estos también tienen páginas, blogs o se los puede seguir por twitter o facebook. 
Y por último algunas tiras que leo semanalmente por internet son:
los lunes “Edén” de Kioskerman: acá.
los miércoles “One Piece” de Eiichiro Oda: acá.
los viernes “Maakies” de Tony Millionaire: acá.
los viernes “Fedra” de Maco: acá.
Seguro me olvido de un montón de cosas pero mejor lo dejo ahí jaja..
(VER LOS VÍNCULOS PARA ACCEDER A LAS PÁGINAS RECOMENDADAS AL FINAL DE LA ENTREVISTA)


 ¿Te interesa algún otro lenguaje artístico tanto como receptor o como creador?

 Como receptor, creo que siempre me gustaron los relatos en todas sus formas: la literatura, el cine, el cine de animación y los dibujitos animados, los videojuegos, la música, las artes plásticas, el diseño y también lo que la gente me cuenta. Todas estas formas me motivan y alimentan. No me considero alguien original, así que en cuanto encuentro alguna historia que me fascina, es como combustible para mi cerebro: empiezo a imaginar historias nuevas y a todo lo que dibujo le agrego entonces aquellos elementos que aprendí y me gustaron.
Como creador en el único lenguaje artístico que me he desarrollado tanto como con la historieta es en el dibujo. De pequeño dibujaba igual que como hacía historietas, pero con el tiempo fueron tomando diferentes rumbos. Y hoy estoy contento de tener una forma de dibujar que se diferencie a la que desarrollo cuando hago historias gráficas. Me alivia pensar que hay dos formas en mí que conviven y se alimentan.

 ¿Cuáles son los historietistas que más te atraen?

Ahora, si hablamos en planos generales dejando atrás todas estas patrañas acerca del gusto, hay historietas o historietistas con los que no puedo ser objetivo. Las historietas que más me gustan son las que mezclan las fantasías, los viajes y las aventuras. Pero al mismo tiempo me fascinan las tiras que brevemente desde el humor, el absurdo o la poesía pueden dejarme encandilado.
Por eso en mi mente existe esta lista inexacta e incompleta de autores e historietas que me han hecho descubrirme el alma de alguna u otra manera:
• “Dragon Ball”, “Dr. Slump” y todo el fantástico universo de Akira Toriyama.
• “Corto Maltes” (completo), “Wheeling” y esa manera que tenía Hugo Pratt de ver las cosas.
• Quino.
• “Las aventuras de Tintín” (todas).
• Mike Mignola (en especial por “Hellboy”, y muy en especial por “El mago y la serpiente”).
• “Hombre de papel” de Milo Manara.
• “Mushishi” de Yuki Urushibara.
• Tony Millionaire.
• Jim Woodring.
• Chris Ware.
• Lucas Varela.
• Minaverry.
• Kioskerman.
• “Phoenix” y “Budah” de Ozamu Tezuka.
• “One Piece” de Eiichiro Oda.
• “Tank Girl” de Jamie Hewlett.
• “Boogie el aceitoso” y el cuento “Un viejo bar en Sidi Ifni” de Fontanarrosa.
• “Calvin & Hobbes” de Bill Waterson.
• Carlos Nine.
• La dupla Oesterheld-Breccia sobre todo: el “Sherlock Time” y “Mort Cinder” (muy por sobre todo “Mort Cinder”).
• Y por supuesto: “Batman”.

¿Podrías vivir sin hacer y/o leer historietas?

10. Oh.. no lo sé… Para empezar nunca me ha pasado y, espero, no ocurra. La felicidad que siento cuando leo o dibujo historietas puedo compararla nomás con lo que siento cuando estoy con las personas que amo. Es cuando soy más pleno.
Lo que me motiva a hacerlas, supongo, que es sentir que puedo explicarle al mundo cómo veo las cosas. En el caso de que un día no pudiese hacerlo más, quizá buscaría otra forma de expresarme. O quizá moriría de tristeza.
Mejor ni pensarlo :)




Palabras con vínculos en respuesta 7:
• Kioskerman: http://www.kioskerman.com.ar/
• Power Paola: http://powerpaola.blogspot.com.ar/
• Lucas Varela: http://lucasvarela.blogspot.com.ar/
• Minaverry: http://ignaciominaverry.wordpress.com/
• Juan Saenz Valiente: http://juansaenzvaliente.blogspot.com.ar/
• Fede Pazos: http://www.fedepazos.com.ar/
• Ariel López V.: http://disparate.com.ar/
• Maco: http://divididomaco.blogspot.com/
• Pedro Mancini: http://pedromancini.blogspot.com.ar/
• Lucas Nine: http://www.lucasnine.com.ar/
• Calvi: http://artoffernandocalvi.blogspot.com.ar/
• Martín Muntaner: http://martinmuntaner.blogspot.com.ar/
• Ciervo Blanco: http://www.soyciervoblanco.com.ar/
• Juan Pez: http://www.juanpez.com/
• Jim Pluk: http://plukart777.blogspot.com.ar/
• Juan Ignacio Navarro: http://juanitirasycuadritos.blogspot.com.ar/
• Krystopher Woods: http://thecreepycatacomb.blogspot.com.ar/
• Troche: http://portroche.blogspot.com.ar/
• Hugo de La Barrera: http://hugodelabarrera.blogspot.com.ar/
• Decur: http://decur.blogspot.com.ar/
• 1° acá: http://www.kioskerman.com.ar/comics.html
• 2° acá: http://animextremist.com/onepiece-manga.htm
• 3° acá: http://www.maakies.com/
• 4° acá: http://marcheuncuadrito.blogspot.com.ar/search/label/Fedra
 
(En nuestro vuelo digital: 
Mi amiga Almendra, de Lucas L. Aime)


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