Viernes 26 de mayo del 2017


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01/06/2016 :: SECCION ESPECIAL
Filosofía e Infancia en Río Cuarto
Pedagogía
Por Joaquín Vazquez

En el trabajo del docente a cargo de los talleres de filosofía con niños hay algo que lo excede: el incendio que sobreviene a la chispa que él mismo aporta. Oleadas de preguntas, como llamas de un fuego afortunadamente recursivo e insistente, horadan las costas de un territorio que, hasta entonces, presumía de ser estable.
Es que los discursos que se entraman sobre eso que llamamos ‘infancia’ gozan de una legitimidad poco cuestionada, construyen y estereotipan la niñez, la ubican dentro unos límites tan claros y opresivos que resulta difícil sostenerla como un espacio problemático específico de relevancia filosófica. Pero las olas que barren los castillos de esas costas vienen con la fuerza inconmensurable del mar, con la seriedad y lucidez de las primeras preguntas, desde los niños. El docente, más que ‘enseñar’ y ‘explicar’, se ubica en un lugar secundario en el aula, incluso respecto de lo que se espera de su rol; plantea implícitamente un tema tras la narración de un cuento, un juego, propone la interpretación de un cuadro, canción, etc, y desde ahí se limita a tratar de esclarecer qué piensan al respecto los niños, qué intentan decir, a veces poéticamente, otras con una abstracción conceptual apabullante. Pero el objetivo no es nunca alcanzar una conclusión, sino, por el contrario, mantener abierto el espacio en el que es posible cuestionarse, dudar, y, por sobre todo, pensar (entendiendo ‘pensar’ casi como sinónimo de ‘crear’), desprendiéndose de los límites que ciertas determinaciones sociales, políticas y económicas le imponen tanto a la infancia como a la filosofía.

Claro que hay muchas maneras posibles de hacer filosofía con niños, pero, aunque corro el riesgo de equivocarme, me parece que lo recién dicho puede dar cuenta de los intereses y objetivos comunes que perseguimos conjuntamente, y en líneas generales, los miembros del Grupo de Filosofía e Infancia de la UNRC. Hace casi diez años que este grupo viene realizando actividades que tienen por centro la relación Filosofía-Infancia. Esas actividades van desde la lectura, estudio y discusión de textos relevantes para el problema en cuestión, al dictado de talleres en diversas escuelas y hogares de día, como así también en eventos como la Feria del Libro, que se realiza anualmente. Es necesario destacar el esfuerzo que supone mantener un espacio como éste durante tanto tiempo, el trabajo de formación intelectual, la preparación periódica de los talleres, los viajes, la asistencia y organización de eventos académicos y extraacadémicos, por no mencionar el tiempo que demanda la burocracia específica que cada nueva instancia de intervención lleva aparejada.

Los primeros talleres se dictaron en el Barrio Obrero, en el Hogar de Día “Ángeles Custodios” en el año 2006. A partir de entonces, y de manera casi ininterrumpida, se continuó con las intervenciones en distintos lugares de la ciudad. En 2009, el grupo ingresó al Plan de Jornadas Extendidas de la Municipalidad de Río Cuarto, donde se trabajó durante un año en los hogares de día Proyecto Ángel y Damas Salesianas. El año 2010 marcó un hito en la historia del grupo ya que junto con el Departamento de Filosofía de la UNRC, se organizó el II Coloquio Nacional de Filosofía, bajo la convocatoria “Infancia y Filosofía. El lugar de la Infancia en la Filosofía y en la Educación”, cuyas actas fueron editadas por UniRío. Para esa ocasión, la UNRC contó con la visita del máximo exponente latinoamericano de filosofía e infancia, el Dr. Walter Omar Kohan, de reconocida trayectoria. El año 2011 no fue menos intenso, en el marco del PRODEC, el grupo realizó talleres en el colegio Normal de Río Cuarto y las escuelas rurales “Domingo Faustino Sarmiento” de Carolina El Potosí, “Valentina Eustaquia Becerra de Echenique” de Las Tapias y “Antonio Sobral” de Cuatro Vientos. En el 2012 y 2013 se continuaron las actividades en las mismas instituciones, pero dentro del programa de Voluntariado del SPU del Ministerio de Educación. También se extendió el dictado de talleres a algunas escuelas urbano-marginales como “Eva Duarte” y “Alte. Brown”, dentro del proyecto de extensión de la UNRC “Apoyando al Futuro”. El 2013 también fue el año de publicación del esperado libro La lucidez del despertar, de Pablo Olmedo y Mauricio Moretti, docentes que coordinan el grupo. El mismo, también editado por UniRío, expone los supuestos conceptuales básicos de la actividad filosófica con niños y propone un abordaje particular de dichos conceptos para pensar una variante crítica a la dimensión política de esta actividad.

Esta breve exposición de lo que el grupo viene haciendo desde hace diez años, no alcanza a dar cuenta, ni siquiera mínimamente, de lo que sucede en los talleres. Es que en ellos se trama algo del orden de lo acontecimiental, algo que excede las meras individualidades de los niños y docentes, que son sólo la evidencia, digamos, corporal, de eso que aún permanece sin nombre, pero que bulle y cobra forma en el seno de lo social. Porque el niño que, con la seriedad del juego, alcanza a des-marcarse de los límites que lo asedian, impone también una distancia entre eso y su libertad, y, al hacerlo, erige también, intencionalmente, las fronteras de un espacio que él mismo construirá: su identidad.

Actualmente, se están realizando tratativas para incluir los talleres de filosofía con niños en el plan de Jornada extendida la Provincia de Córdoba, lo que, de hacerse efectivo, posibilitaría que miles de niños de escuelas públicas, puedan acceder a dichos talleres, con los que, de manera intermitente, sólo algunas escuelas pertenecientes al sector público pudieron contar. En lo que respecta a la educación privada, en la ciudad de Río Cuarto hay tres colegios que han incorporado de manera permanente los talleres de Filosofía con Niños a la jornada extendida del nivel primario: Santa Eufrasia, Leonardo Da Vinci y San Ignacio.

 


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