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10/01/2018 :: NOTAS
Los cuatro mejores primeros capítulos para el verano
Nota realizada por Nicolas Ghigonetto.

Fin de año a uno lo pone melancólico. Comienza a hacer balances de su vida, a dar lecciones y moralejas, a hacer resúmenes tales como “las mejores películas sobre peluquería del año…”, “los mejores libros sobre ferreterías de los últimos tiempos”. Todo esto hasta que comienza enero. Es decir, la pavada nos dura tan sólo unos 15 días. Más o menos, entre el ocho de diciembre y el diez la gente hace balances y publicarlos en Facebook y luego ya el 24 comienza a celebrar y comer cosas ricas y se va olvidando de a poco.
Hasta que por fin llega enero y el calor nos achicharra tanto que el sudor no nos deja abrir la boca. Por suerte.
 
A mí me gustan más los comienzos que los finales. Nunca me preocupé cuando un compañero de la facultad me contaba el final de una novela o me anticipaba páginas que aún no había leído. Nunca fui de andar diciendo “no me espoilees esto o lo otro”. Un poco porque creo que los finales no hacen demasiado a la cuestión y otro poco porque me gustan más los comienzos de los libros, la primera frase, las primeras páginas, el primer capítulo. 

Por eso hoy enumeré los que para mí son los cuatro mejores primeros capítulos que leí. No son los cuatro mejores de la historia, ni los cuatro mejores del siglo, ni del año, ni de nada, simplemente son los cuatro que a mí más me gustaron. Esto tampoco quiere decir que el libro haya sido excelente en el resto de las páginas. Simplemente, son cuatro primeros capítulos que me gustaron y los recuerdo.
 

1ero MobyDick - Herman Melville

Sí, pueden llamarme Ismael y todo eso que se cuenta después para mí es el mejor primer capítulo que leí. Es bien personal, tira golpes a cada párrafo, a cada página, a cada momento. Da consejos de vida pero de cosas que no son para nada realizables por mí. No me largo al mar cada vez que se ponen jodidas las cosas ni juego al marinero ni al capitán. Pero, por eso, porque me cuenta cosas extrañas y personales es por lo que lo elijo. 

2do Kryptonita - Leonardo Oyola

¿Recuerdan la palabra “obitó”? Bueno en ese capítulo la conocí y comencé a escucharla en todos lados. Desde ese momento miro si en las habitaciones mortuorias, clínicas privadas o lugares de posibles conflictos hay jarrones que se puedan romper con manos de familiares doloridos. 

3ero La senda del perdedor - Charles Bukowski

Jamás podré olvidar al pequeño Henry debajo de la mesa mirando al mundo. Cómo su familia actúa y le propone sueños que el personaje se encargará de tirar por la borda. 

4to Rojo y negro -Stendhal

Comienza con un viajero que entra a Verrières y escucha el sonido aturdidor de la empresa de Monsieur de Rênal. En clave de viaje se teje la trama política, social y cultural de una época y contexto del libro. 
No quiero ser pesado con el asunto. Estos son los cuatro comienzos que más me gustaron y no tienen por qué gustar a nadie. Tampoco son los cuatro mejores del año pasado ni del que vendrá. Tampoco recomiendo que lean esos cuatro libros, hagan lo que quieran, comprense un helado o vayan a la peluquería. 


 


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